05 octubre 2010

EL TROFEO.


Algo que siempre me ha llamado la atención en el país vecino es que en cada ciudad, pueblo o aldea no falta un monumento, más o menos grande, sencillo o recargado, recordando a sus caídos de 1914 – 18.
En el mismo, en numerosas ocasiones se añaden las víctimas de 1939 – 45. Y en ocasiones, las de conflictos posteriores (Indochina, Argelia…).
En cada uno de ellos el artista imprime un sello personal que, para nuestra mentalidad, en ocasiones desentona. Pero siempre estará cargado de una simbología característica y no exenta de un toque que intenta hacer más humana cada figura de bronce.
En este caso, en un pueblo del sur de Francia, me llamó la atención este soldado. Fusil al hombro y casco calado hasta las cejas, avanza con resolución portando un ramo de olivo en la mano. Trae,
pues, la paz de su mano. Pero curiosamente, sobre su mochila el escultor no puede evitar incluir un recuerdo del enemigo vencido que le acompañará durante el resto de sus días, para no olvidar ni al culpable , ni la tragedia en que el mundo se vio envuelto. Y no es nada menos que un pickelhaube 1915 del ejército prusiano. Es ese recuerdo que lleva el poilu el que me tiene inexorablemente atado a la imagen en mi calidad de coleccionista. Porque es muy curioso. Y porque el coleccionismo comenzó como una práctica que no era más que poseer las armas del enemigo con todo lo que tal hecho conllevaba (derrota, sumisión y, a menudo, la muerte de éste).
Pero tras el paso de los desfiles y de las jornadas triunfales de 1918, en Europa se impone la reflexión entre los intelectuales de toda índole. Y la guerra, Mal Supremo, sale bastante malparada de cualquier conclusión que se precie entre los aliados occidentales.
Aquí no podía ser menos, y como epitafio, acabo con las palabras de Jacques Tardi, dibujante, recogidas en su álbum “Le secret de la Salamandre” (Norma Comics 1982).

“Fue la primera guerra mundial, la gran guerra, la del 14.
Después elevaron grotescos monumentos para decirle al mundo lo hermosa que fue esa carnicería, lo heroicos que fueron los combatientes y lo inútil que fue su sacrificio”.

29 septiembre 2010

LOS RESTOS DE LA BATALLA (I)

UN DO 17 BAJO LAS AGUAS EN LA COSTA INGLESA.

 NOTA DE PRENSA (Traducción libre).

(Daily Mail Online.28/09/2010)

Un Do 17 derribado durante la Batalla de Inglaterra, hace 70 años, ha sido hallado a 50 pies de profudidad en el banco de arena de Goodwing Sands, a 10 millas de la costa de Deal, en Kent .
El Museo de la RAF trabajará en colaboración con la Wessex Archeology en su recuperación y posterior exhibición en el Museo de la RAF en Hendon.
El aparato pertenecía a una gran formación que intentó atacar los aeródromos de Essex el 26 de agosto de 1940 y que fue interceptada por aviones de la RAF sobre el condado de Kent.
Pilotado por Willi Effmert, intentó aterrizar con ruedas, pero se hundió en el banco de arena. El piloto y un miembro de la tripulación fueron capturados mientras que otros dos tripulantes murieron en el amerizaje.
Descubierto al engancharse sus restos en las redes de un pesquero, el avión parece encontrarse en notable estado de conservación, en parte intacto y con los neumáticos del tren de aterrizaje aún inflados.

Este modelo de la Luftwaffe fue denominado “Fliegender bleistiff” (lápiz volador) por su delgada silueta y en nuestra Guerra Civil recibió el apodo de “bacalao” por razones parecidas.

CONTEXTO HISTÓRICO.

Tras el fracaso del conocido como “Día del Águila”, las formaciones enfrentadas reponen fuerzas, iniciando de nuevo los combates el 24 de agosto.
El objetivo en esta etapa de la batalla, por parte de Kesserling (Luftflotte 2. HQ Bruselas), era destruir la caza británica, tanto en el aire como en el suelo. En consecuencia, las incursiones alemanas se centran en los aeródromos enemigos.

Fuertes combates aéreos el 24 y 25 de agosto presagian gran actividad para el día siguiente. El 26 la Luftwaffe lanza un primer ataque sobre Kenley y Biggin Hill. Los incursores se enfrentan a los Boulton Paul Defiant de los Escuadrones 616 y 264 que, con pérdidas de 7 y 3 aviones propios, consiguen que los alemanes se retiren al haber consumido los Bf 109 de escolta demasiado combustible.
Por la tarde, un nuevo ataque, esta vez contra Debden y Hornchurch, se salda con la pérdida de media docena de Do 17.
Un tercer ataque, este del KG.55 /Luftflotte 3 (Sperrle. HQ París)) también es rechazado por los Grupos 11 y 10 de la RAF.

Posiblemente, el avión del que tratamos perteneciera al KG 2 o KG 3 (II Fliegerkorps), ambos dotados exclusivamente de este tipo de aparato. Sin embargo, este dato queda en el misterio, al no conocer los códigos de su fuselaje.
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- En la primera foto se aprecian los restos del avión en su lecho arenoso, en una toma obtenida por sónar.
- En la segunda, en una foto de propaganda, un Spitfire sobrepasa a un Do 17 tras atacarlo (Bundesarchiv).

Perfil de un Do 17Z-2 del 4./KG.2 durante la campaña de Polonia en 1939.






25 marzo 2010

DIARIO DE LA GUERRA DE ESPAÑA

(Desde mi última entrada en el blog he leído algunas obras sobre el tema, pero la desidia, desgana o como quiera llamarlo el que me lea (si es que alguien lo hace), han hecho que dejara durante un tiempo estas páginas. No voy a decir que vuelo con ansias redobladas. Simplemente vuelvo... y punto)

DIARIO DE LA GUERRA DE ESPAÑA.
Mijaíl Koltsov.
Editorial Planeta.


En la historiografía de la G.C. hay una serie de obras a las que se podría considerar como imprescindibles.
Ésta, para mí, no lo es, aunque no por eso deja de tener su valor para el interesado e investigador e esa época.
Planeta, en este caso, saca a la venta un volumen muy bien cuidado, actualizado y de de buena presentación.
Pero el enigma no está en la sustancia material del libro, sino en su interior, en lo recogido en sus páginas.
No es una novedad, ya que se editó en la entrañable Ruedo Ibérico, en París, en 1963, pero se puede considerar un trabajo interesante.
Koltsov (o mejor, la editorial) recopila aquí sus vivencias de la etapa m´s crítica de la guerra civil, entre julio de 1936 y octubre de 1937. Añade los artículos publicados en Pravda que parece que no se hizo en la edición referida de Ruedo y, ¡allá va! Que cada uno saque sus conclusiones.
He pasado muchos años leyendo las versiones de los "vencedores". Ahora toca (los péndulos no perdonan) las de los "vencidos". Y tanto unas como otras tienen mucho en qué ser criticadas.
Y ahí es donde yo veo el rpoblema de este libro. En estas fechas, es politicamente correcto: la lucha del pueblo contra la bestia fascista, la exaltación de las tropas gubernamentales (fundamentalmente de los pilotos - soviéticos - y de los tanquistas - ídem -, así como la notable capacidad de sufrimiento y resietncia del pueblo español y de su solidaridad con la URSS (pero, ¿no es España la sufriente? Enormes dosos de gratitud a la ayuda soviética, grandes panegíricos sobre la lucha antifascista... y silencio sobre temas que podrían ser polémicos aunque fueron importantes en la historia real tanto del conflicto como de la postguerra.
La memoria histórica se queda algo corta (o podríamos decir, tendenciosa) al exponer hechos como las "sacas" de presos de la Modelo (¿cómo permitir que miles de antifascistas, según Koltsov, puedan quedar libres para que se "pasen" al enemigo y combatan contra la República?), Paracuellos (episodio en el que el autor parece que tuvo más influencia de la que se recoge en el libro), el exterminio del P.O.U.M. (al que dedica breves páginas sin entrar en los "por qué" ni en sus consecuencias - G. Orwell es más admirado en este aspecto por tratar el tema más en consonancia y profundidad -) y, fundamentalmente, en el papel del anarquismo en la guerra (columnas sobre Aragón, frente de Madrid, muerte de Durruti...). Todos los temas escabrosos son sorteados con destreza por el corresponsal soviético para llegar a la conclusión de que, al fin y al cabo, son los comunistas los que consiguen reorganizar la resistencia y dirigir - satisfactoriamente - la resistencia del pueblo contra el invasor (alemanes, italianos y moros, que los demás ya estaban aquí, claro).
No; realmente no convence.
Hay mucho más, oculto, que no desvela Koltsov en estas páginas. Es lógico, porque los artículos y el diario están enfocados a ser leíds por el pueblo, y éste, cuanto menos informado, mejor. Posiblemente, ademas, porque él mismo sabía que debía ser "políticamente correcto" con la época, lo que no le valió de mucho ya que cayó fusilado en la contínua purga que sufre la Unión Soviética desde 1937. Hay, pues, que dar testimonio de fe antes que certificar la verdad de los hechos que cubren con la sangre de ambos bandos la geografía de mi país. Aunque, en mucha parte no se ajusten a la realidad. Pero ¿no es más importante para un lector a miles de kilómetros leer la conmovedora muerte de un tanquista más que los manejos politicos para instaurar al 5º Regimiento como columna vertebral del futuro ejército de la República?
Realmente, aunque no me esperaba menos, sí me esperaba algo más... pero ese "más" se diluye en divagaciones sobre heroismo, estoicismo y capacidad de sufrimiento de un pueblo del cual, 65 años después, Koltsov no tiene por qué hacernos partícipes ya que lo somos desde mucho antes. Eso ya lo sabemos, lo confirmamos, lo ratificamos y lo tenemos en nuestra "memoria histórica" (léase disco duro) a pesar de los desmanes que, desde uno y otro lado, se sucedieron durante tres años en nuestras tierras.
Excelente, pues, como relato.
Valor histórico... ummm... dudoso, porque huele a parcial 100%.
Pero si resumo en pocas líneas,un libro que faltaba en nuestras bibliotecas (en la de la mayoría de los que por edad o económicamente no viajaban aFrancia en olos años 60) y que no puede quedar relegado al olvido entre páginas y páginas banales que durante 40 años ocuparon un sitio, quizás más destacado, en nuestra obsesión por entender cómo fue posible aquello.

08 abril 2009

EL DEBER DE UN SOLDADO.



Soldatski dolc.

KONSTANTIN K. ROKOSSOVSKI.

Traducción Ángel C. Tomás.
INÉDITA EDITORES. Books4pocket.
1ª edición Marzo 2008.
ISBN: 978-84-96829-83-1
404 pg. 19 x 12,5.
Encuadernación en rústica.

El mariscal Rokossovski nace en Polonia y en 1918, tras servir en un Regimiento de Dragones durante la I GM, se une al partido Bolchevique.
Dentro de él interviene en la Guerra Civil rusa contra los blancos y en la posterior ruso-polaca de 1922.
Víctima de la famosa purga de Stalin de 1937, acaba en un campo de trabajo, de donde es liberado en marzo de 1940.
Durante la II Guerra Mundial es cabeza dirigente en los grandes acontecimientos que determinarán la derrota del nazismo.
En 1941 interviene en la defensa de Moscú.
En 1942 dirige la pinza norte de la operación Urano que acabará con el cerco del VI Armee germano en Stalingrado.
En 1943, combate en la batalla del Kursk.
En 1944 interviene en la Operación Babgration, llegand con sus tropas hasta las puertas de Varsovia, donde se detiene mientras el Ejército Polaco del Interior, que se ha sublevado contra los alemanes, es aniquilado por éstos.
En 1945 es desplazado en su avance y destinado a eliminar la resistencia en Prusia Oriental, mientras Zhukov y Koniev ocupan Berlín.
Muere en agosto de 1968.

El libro que se ha publicado presenta fecha de 1969 por lo que es de suponer que éste es la traducción de la 1ª edición, de 1970. Hay otra de los años 90 en la que se afina y se corrigen detalles y datos aportados por los nietos del mariscal, pero esa es, al parecer, otra historia.
Es indudable que las memorias de cualquier participante principal en la guerra son interesantes. Las de Rokossovski lo son y, por supuesto, vienen a cubrir un hueco en mis estantes sobre el tema.
Es un interesante estudio que, sin embargo, viene plagado de tantos elogios al esfuerzo soviético que, en ocasiones, viene a cansar.
La versión que Rokossovski da de la guerra no deja de estar muy idealizada, quizás politizada, pero en la época en que el libro se publicó no podía dar más de sí.
Presenta numerosos errores que al profano pueden confundir.
Un ejemplo:
Escenario: Combates por Moscú en 1941 (pg. 91) “…Sin embargo, en el enlace entre divisiones se había creado una situación comprometida; el mando alemán había introducido nuevas fuerzas, se suponía que la 5ª División de Tanques (5ª Panzerdivision). Posteriormente el parte confirmó que esta gran unidad había sido trasladada a las afueras de Moscú desde África, y la lanzaron al combate sin darles tiempo siquiera a pintar los carros, cubiertos con la pintura amarilla del color del desierto…”¡Qué insensato el mando alemán! ¿Verdad?. En realidad, la 5. Pz. Div. nunca pisó África. Tras la campaña de los Balcanes en primavera de 1941 pasó, en octubre de ese año, al frente oriental, afectada al XXXXVI Panzerkorps del Panzergruppe 4 (Grupo de Ejércitos “Centro”). Difícilmente, pues, se lañarían al combate en medio de la nieve cn un camuflaje amarillo desierto. Cierto es que en África sirvió la 5. Leichte División, pero ésta nunca vió la estepa rusa, pues sirvió en África desde el 14 de febrero de 1941, transformándose en la 21 Pz. Div. el 1 de octubre del mismo año.
¿Dónde verían Rokossovski y el mando esos tanques amarillos?
Como este, si analizásemos el libro detalladamente, encontraríamos muchas observaciones que, a ojo de buen cubero, están encaminadas a demostrar la poca cabeza del ejército enemigo frente a la prudencia y sensatez del mando del Ejército Rojo (cosa que estaría por ver).
Hay también puntos conflictivos sobre los que el Mariscal pasa de puntillas u omite (intencionadamente o no).
1) Su ejército llega a las puertas de Varsovia. En varias páginas, Rokossovski se desvive por demostrarnos que no podían ayudar al Ejército del Interior que ante la proximidad rusa se ha sublevado contra los alemanes, dado el agotamiento de las fuerzas rusas y a los errores de aquel Ejército en las Sombras al perder los puentes que hubieran facilitado el acceso a la ciudad. No es cierto. Numerosos historiadores han rebatido el hecho. Las fuerzas rusas se detienen y esperan pacientemente la destrucción del Ejército polaco por orden de Stalin, al conocer que dicho Ejército sigue las directrices del Gobierno polaco en el exilio en Londres, cosa que no interesa de ningún modo a Rusia para una futura reestructuración de esferas de influencia en la postguerra.
2) Rokossovski es desplazado – muchos sostienen que por polaco – del eje de avance principal sobre Berlín (concedido a rusos-rusos como Zhukov y Koniev) y encargado de eliminar a las fuerzas enemigas en Prusia Oriental.

El mariscal de desvive en alabar el comportamiento del soldado ruso y le es incomprensible la actitud de los cientos de miles de civiles alemanes que huyen ante él. “…Los evacuados pronto se cercioraron de que nadie les molestaría, de que la charlatanería de Goebbels era una vil mentira y, tranquilizados, regresaron a sus hogares…” (pg. 367).
“Estábamos en Alemania. Nos rodeaban las esposas y los hijos, los padres y las madres de aquellos soldados que aún ayer marchaban contra nosotros con las armas en la mano. Hacía muy poco que esta gente huía embargada por el pánico al oír hablar de la aproximación de las tropas soviéticas. Ahora nadie huía…” (pg. 397).



No lo confirman así los miles de testimonios de supervivientes, el Informe de la RFA de 1947 sobre el Gran Éxodo de Prusia Oriental ni pueblos como Elbig, Metgethen o Nemmersdorf. Tampoco la situación geosocial actual.
Pero superados los puntos de conflicto de los que podrían inferirse discusiones sin límite, sí he de añadir que la obra es interesante, presenta numerosos datos (recomiendo su comprobación no obstante) y nos muestra de qué modo se vivió y se sintió la guerra desde el lado soviético, especialmente vista por uno de sus principales protagonistas.

14 marzo 2009

ESCUDO DE KUBAN.



(Kubanschild)
El escudo de brazo Kuban era concedido por el mariscal de campo von Kleist en nombre del Führer desde su institución el 21 de septiembre de 1943.
Conmemoraba las batallas defensivas que se desarrollaron en esa cabeza de puente desde el 1 de febrero de 1943 hasta el 9 de octubre del mismo año.
En su diseño, bajo un águila de la Wehrmacht flanqueada por la fecha, aparece en forma esquemática la famosa” línea Azul”, que durante 110 kilómetros cerraba el paso al istmo desde las “Lagunen” al norte a “Noworo /Ssijsk" al sur, pasando por “Krymskaja”.
Se concedía a todo combatiente que hubiera servido honorablemente durante 60 días en la zona , siendo reducido el periodo de tiempo si se resultaba herido en los combates.

Es en el escenario por el que se premia con este escudo en el que se desarrolla la historia de la obra anteriormente reseñada "La cruz de Hierro" y donde Steiner y su grupo combaten contra los soviéticos.

(La fotografía es propiedad del autor de esta entrada y la pieza, original, pertenece a su colección privada).





LA CRUZ DE HIERRO.


Das geduldige Fleisch.
Willi Heinrich.Traducción de Mariano Orta Manzano.
Inédita Editores.
1ª edición. Noviembre 2008.
ISBN. 978-84-92400-39-3
740 pp. 23 x 15.
Encuadernación en rústica.

Willi Heinrich (1920 – 2005) es un autor alemán famoso fundamentalmente por una novela que ha sido difundida en todos los medios. Se trata de “Carne paciente”, que en 1977 el director de cine Sam Pekinpah volcó al cine con el título de “La cruz de hierro” (el mismo que la obra en su edición estadounidense)..

Situemos la acción.
Tras la batalla del Kursk, en julio de 1943, los soviéticos inician su ofensiva en el Centro y Sur de Rusia. Lenta, pero inexorablemente, las tropas rusas van avanzando desde el río Donetz y no pararán hasta que a finales de septiembre llegan al Dnieper, en una serie de ofensivas a las que el Mando alemán sólo puede oponer la resistencia necesaria para evitar que sus tropas resulten rodeadas.
En el Cáucaso Norte, las tropas alemanas se han ido retirando hacia el oeste y el Grupo de Ejércitos A se ve empujado hacia la costa del mar de Azov entre enero y marzo de 1943. A fines de marzo, el Ejército 17, que ocupaba el sur del frente, empujado por las armas rusas, se va paulatinamente retirando hasta frenar el avance enemigo en la península de Kubán. Desde entonces hasta septiembre, el Reich poseen una cabeza de puente que deja perspectivas abiertas a la futura expansión de nuevo por la estepa de los calmucos. Los acontecimientos obligan, primero, a pensar en mantenerla en sus manos, pero conforme progresa el avance ruso en todo el sector meridional del país, se observa que un nuevo Stalingrado se cierne sobre las tropas de esa zona, que cierra por el Este al mar de Azov (y sirve de barrera geográfica al oeste la península de Crimea).
Este sector oriental , denominado frente del Kuban, en la península de Tamán recoge en sus fortificaciones a las 13 divisiones y un Grupo divisionario que forman el 17 Ejército.
La noche del 9 al 10 de septiembre de 1943 comienza un ataque conjunto soviético, por mar y tierra, sobre Novorossik., a cargo del 18 Ejército ruso. El día 11 le sigue el 9 Ejército y el 14, el 56 Ejército. Toda la línea, así (denominada “línea Azul” por el Alto Mando germano y con una extensión de 110 km.), hierve en sangrientos combates hasta que el 17-18 de septiembre los alemanes se ven forzados a retirarse, primero hacia el estrecho de Kerch y luego, a Crimea.
La mañana del 9 de octubre, las fuerzas soviéticas llegan al estrecho de Kerch, completándose así la liberación del Cáucaso Norte.
Es en el curso de estas acciones donde Heinrich enmarca al grupo de combate de Steiner, un brigada rebelde, individualista a veces, querido por sus hombres en los momentos de dificultad y odiado en los de bonanza, con un drama oculto que le hace ser un escéptico, descreído y ciertamente inconsciente en numerosas ocasiones. Sentenciado por el capitán de su batallón, un diletante en busca de la Cruz de Hierro (por lo que ha pedido voluntariamente su traslado desde Francia al frente ruso), los acontecimientos que se desarrollan a lo largo de las páginas del libro acabarán poniendo a cada uno en su sitio (y a la mayoría, bajo una cruz de madera).

La obra se publica en Alemania en 1955. Es tiempo de reflexión, de memorias, de confesiones y de descubrimientos de que todo no fue como la historiografía de los diez años anteriores quiso mostrar al mundo. Tampoco como la que, durante los 12 años previos a estos diez, bombardeó con oropeles y falsas promesas a un pueblo que puso su destino en manos de un régimen criminal que llevó al país a su casi total destrucción en 1945.

La novela merece la pena leerse, e Inédita hace un nuevo esfuerzo por acercar la historia, con mayúscula o minúscula) al lector medio. Es una novela de guerra, una más, es cierto. Pero que, cuando acaba, te deja la sensación de haber sido testigo de lo que es la misma naturaleza humana: el hombre, lobo para él mismo.
Y el tomo, por razones que ahora no explicaré, irá de cabeza a mostrar su lomo junto a “Tempestades de acero”, “Sin novedad en el frente” , “Tres de infantería” y algunas más que descansan en uno de los estantes de esta particular biblioteca.

16 febrero 2009

TRILOGÍA AFRICANA.


African Trilogy.
Alan Moorehead.Traducción de Jesús Pardo.
Inédita Editores.
1ª edición. Agosto 2008.
ISBN.978-84-92400-33-1
794 pp. 24, 5 x 15.
Encuadernación en tela con sobrecubierta.

Hay una serie de libros que, cada cierto tiempo, resucitan para bien de los aficionados al tema.
Actualmente llevamos un par de años en los que las editoriales están realizando una excelente labor reeditando obras que llevan gran tiempo agotadas y editando otras que no han visto antes la luz en nuestro idioma. Biografías, relatos, memorias y estudios diversos sobre las últimas guerras pueblan los estantes de las librerías. Muchas de esas obras ya aparecieron en los 60 – 70 por obra de añoradas editoriales como Bruguera y Luis de Caralt. Otras, no
Entre las primeras, Inédita, en su serie Histórica, nos ofrece las crónicas de Alan Moorehead sobre el teatro de guerra africano entre 1940 y 1943.
La obra se concibió por el autor como una trilogía en tres libros separados, cada uno cubriendo una etapa de la guerra. Así, los tituló:
- El frente mediterráneo (el año de Wavell. 1940-41).
- Un año de batalla (el año de Auchinleck. 1941-42).
- El final en África (el año de Eisenhower, Alexander y Montgomery. 1942-43).
Para mí, una obra redonda, excelente y muy entretenida, que nos mantiene el interés hasta su última página.
Hay quien le achaca ser demasiado anglófila pero ¿qué puede esperarse de un corresponsal de guerra que sirve en las fuerzas armadas aliadas y que, durante tres años, recorre con el Ejército los diferentes teatros de guerra (no se limita al norte de África, sino que también cubre la batalla de Creta, las operaciones en Oriente Medio y el problema de la India), editando sus experiencias en 1944, aún con la guerra en curso?
Alan Moorehead, australiano, no vuelca sobre el enemigo (alemanes e italianos) todo el veneno que, en otras publicaciones por el estilo, se llega a apreciar. Intenta, y lo consigue, ser patriota sin necesidad de ser radical. No se leen en el libro descalificaciones gratuitas del enemigo. Para él, el alemán es un ejército muy bien organizado a nivel colectivo pero sin iniciativa individual, que consigue grandes éxitos aprovechando tanto su potencia y calidad de armamento como las deficiencias y los errores de los británicos. Realiza interesantes deducciones del por qué de las derrotas británicas, acertados análisis y llega a no menos excelentes conclusiones.
Hay cosas que al neófito sorprenderían, como, por ejemplo, los elogios que al arma de artillería italiana deja caer en el libro, el relativo mito de la invencibilidad de la Luftwaffe o los pro y contra de las diversas armas utilizadas en esa guerra (a mí, personalmente, su negativa evaluación del tanque Tiger, tan ensalzado por otros comentaristas, me choca).
Y una máxima que repite a lo largo del libro: “No hay que exagerar las victorias porque, de ese modo, las derrotas parecerán siempre mayores y otras victorias se considerarán banales”. Este precepto me recuerda otro, muy utilizado por los historiadores aliados de aquella época, que consistía en exagerar la potencia y la importancia del enemigo. De ese modo, al conseguir derrotarlo, el ejército vencedor ascendía a cumbres de imbatibilidad y prestigio aún mayores.
Interesantísimo por la cantidad de anécdotas que reúne, porque sabe, con un lenguaje fácil, transmitir todo lo que significaba luchar en un paraje tan inhóspito y porque la gran cantidad de personajes que por esta trilogía desfilan se perciben vivos, con su carácter bien reflejado y con las situaciones que narra muy bien resueltas para dar al lector una visión muy acertada de esta campaña.
Este libro era en realidad uno de los que siempre han faltado en mi biblioteca y del que he tenido conciencia de que era lo suficientemente interesante como para figurar en ella.
Ahora veo que no estaba equivocado.
Y lo recomiendo. Si Paul Carell (ver una reseña anterior de este autor en el blog) supo dar al mundo la versión humana del conflicto vista desde el lado alemán, Moorehead hace otro tanto desde la perspectiva aliada.
Un pequeño defecto: ciertos errores de traducción que, quizás con una atenta relectura, hubieran podido evitarse.
Quizás su precio parezca excesivo para algunos bolsillos. Pero creedme, merece la pena el dinero invertido en él.
En resumen: un libro imprescindible.

03 febrero 2009

EUROPA EN GUERRA 1939 - 1945.


(¿Quién ganó realmente la Segunda Guerra Mundial?)
Europa at war 1939-45: No simple victory.NORMAN DAVIES.Amado Diéguez, traductor.
Editorial Planeta.
1ª edición: Septiembre 2008.
ISBN. 978-84-08-o7940-8
Encuadernación en tapa dura. 711 pp.

Un libro que me ha sorprendido.
El autor se circunscribe exclusivamente al teatro europeo del conflicto y, con brochazos relativamente generales, sin necesidad de profundizar exhaustivamente en cifras, fechas ni datos, nos presenta una visión de conjunto de la II GM en Europa que, en ocasiones, nos sorprende y, en general, nos ubica bastante bien en la realidad de los acontecimientos que describe.
No descubre realmente nada nuevo, pero nos hace pensar y reestructurar esquemas repetidos y oídos machaconamente así como dados por ciertos desde hace muchos años.
La presentación nos hace una serie de preguntas a las que da contestación posteriormente en el libro, como cuál fue el mayor campo de concentración entre 1939 y 1945, qué país tuvo más pérdidas civiles en la II GM, cuál fue la operación más destacada en la guerra… y las respuestas, como se descubre con cierta sorpresa, no son respectivamente Auschwitz, Francia o Alemania ni el desembarco en Normandía…
Interesante visión general de un conflicto en esta parte geográfica que hace que el libro, de nuevo como otros no imprescindible, sí necesario en nuestra biblioteca sobre el tema.
Es cierto que los libros son caros, y que éste no se queda atrás.
Pero merece la pena.
Y el tiempo dedicado al mismo, más aún.
Lo recomiendo; merece la pena el dinero invertido en el mismo.

HEROÍSMO EN EL PACÍFICO.


(Testimonios de guerra).
(War Stories II. Heroism in the Pacific)OLIVER NORTH.Ciudadela Libros S.L.
1ª edición: mayo 2006.
ISBN. 84-934669-8-0
Encuadernación en rústica. 382 pp.

Oliver North nos hace en esta obra un recorrido por la guerra del Pacífico, desde Pearl Harbour hasta la rendición del Japón. La perspectiva, obviamente, está basada en los testimonios de los protagonistas del bando norteamericano en el conflicto.
Es una visión unilateral, aunque interesante, de una historia que, en nuestro país, estamos acostumbrados a leer continuamente.
Un “defecto” que le encuentro es que se percibe que, tras conseguir dichos testimonios, el relato general de los hechos se basa, en parte, en los mismos, por lo que se aprecia una especie de repetición (descripción personal y extrapolación a historia general de conjunto del desarrollo histórico) que no llega a ser totalmente interesante.
No obstante, nos ofrece un libro ameno, fácil y curioso de leer, aunque restringido en gran parte a neófitos del tema que hayan estudiado poco del mismo.
La edición de la editorial (Ciudadela Libros) es bastante buena y en un tamaño que puede manejarse bastante bien. Aunque hay algo que vengo observando de un tiempo a esta parte en la edición de obras sobre la II GM (y en otras editorialestambien, por supuesto) que es la atención, digamos secundaria, a las ilustraciones interiores (descartaré la portada, que en realidad es llamativa y entra por los ojos).
Un libro, en definitiva, que puede leerse pero que no ofrece grandes posibilidades al historiador si éste ya está algo curtido en la exploración de la bibliografía que, sobre el tema de la guerra en el Pacífico, se nos ha venido ofreciendo desde hace varias décadas.
No es desdeñable; en absoluto. Pero tampoco ciertamente original ni una herramienta de trabajo para el estudioso.

27 diciembre 2008

TIERRA CALCINADA.


(La guerra en el Frente Ruso 1943 – 1944).
Verbrannte Erde.Paul Carell.Inédita Editores S.L. Colección Books4pocket.
1ª edición de esta edición: mayo 2008.
I.S.B.N. 978-84-96829-84-8.
Edición de bolsillo en rústica. 647 pp.

Todo comienza en el Kursk, en julio de 1943. La denominada “mayor batalla de tanques de la Historia” se va a desarrollar en ese saliente del frente ruso, entre Orel y Bielgorod. Unos 3.000 carros de combate y numerosas piezas de asalto avanzan sobre las líneas soviéticas en un movimiento de tenaza que acaba en derrota propia tras casi un mes de combate. Fue éste el último intento de la Wehrmacht por obtener la supremacía en el frente del Este y evitar un desastre como el que se produjo con posterioridad.
Y es que el Ejército alemán buscaba un triunfo que elevase la moral de las tropas y le desquitase de la gran derrota del 6º Ejército en Stalingrado, cinco meses atrás.
En líneas generales, Paul Carell se ocupa en esta obra de la batalla en el frente del Este desde enero de 1943 hasta julio de 1944. En esos meses, y salvo el paréntesis del Kursk, la Wehrmacht se enfrenta a sistemáticas y escalonadas ofensivas soviéticas en el sur, norte y centro que llevan al Ejército rojo a posicionarse, tras la operación Bagration en el sector central, a orillas del Vístula, en tierra polaca, con Prusia Oriental amenazada en el norte y Rumanía y los territorios balcánicos en el punto de mira soviético en el sur.
La derrota alemana está servida. Y se producirá en los meses siguientes, tras incontables padecimientos (*).
Una somera cronología del periodo tratado puede ayudarnos a comprender cómo se desarrollan los hechos.

2/3.1.43 Los alemanes comienzan su retirada del Cáucaso.
10.1.43. Comienza la ofensiva final rusa en Stalingrado.
2.2.43. Se rinde el 6º Ejército en Stalingrado.
8.2.43. Los rusos liberan Kursk, estableciendo así un peligroso entrante en las líneas alemanas.
16.2.43. Los rusos recuperan Jarkov.
15.3.43. Los alemanes vuelven a tomar Jarkov.
5.7.43. Operación Ciudadela. Comienza la batalla del Kursk.
23.8.43. Los soviéticos vuelven a liberar Jarkov.
6.11.43. Los rusos liberan Kiev.
24.12.43. Ofensiva soviética en el frente de Ucrania. Las tropas alemanas del sector sur, incluida Crimea, en peligro de embolsamiento.
6.1.44. Las tropas soviéticas avanzan hacia Polonia.
27.1.44. En el norte, se rompe el cerco de Leningrado tras 900 días de asedio.
4.3.44. Ofensiva soviética en Bielorrusia.
8.4.44. Ofensiva soviética en la península de Crimea.
9.5.44. Los rusos liberan Sebastopol.
12.5.44. Los alemanes se rinden en Crimea.
9.6.44. Ofensiva soviética en el frente finlandés.
22.5.44. Operación Bagration. Ofensiva de verano soviética en el sector centro del frente.
28.7.44. Los rusos liberan Brest-Litovsk (Polonia)
19.8.44. Ofensiva rusa en los Balcanes. Penetración en Rumania.

Paul Carell (en realidad Paul Karl Schmidt) escribió esta obra en 1966. Si bien tachado de nazi, no hay que olvidar que su pasado, como el de otros muchos alemanes, se desenvolvió en plena época del III Reich. Miembro del Partido en 1931 - nº 420.853 - y de las SS en 1938 - nº 308.263 – perteneció al Ministerio de Asuntos Exteriores de von Ribbentrop [sección de noticias y prensa]. Acusado por las deportaciones de judíos húngaros en 1944, no pudo ser incriminado.
Posiblemente por las razones anteriores su obra ha sido desprestigiada en muchas ocasiones siendo, a la vez, etiquetado como poco objetivo.
Personalmente he leído numerosas obras sobre el tema y, obviando cualquier otro aspecto, opino que concretamente ésta es una de las mejores obras de conjunto sobre el desastre del Ejército alemán en el frente del Este. Naturalmente, visto desde ese lado (desde el contrario hay también numerosas obras que poco a poco iré exponiendo en este blog).
El autor, pues, nos presenta la gran batalla de 1943-44 con una excelente utilización y exposición de los hechos tanto a nivel de ejércitos como desde las vivencias particulares de los combatientes. Es cierto que es una visión desde el lado alemán (insisto) pero creo poder decir que la obra – de la que en español se han realizado varias ediciones desde entonces - se ha alzado con el honor – por mérito propio - de pertenecer a la muy honrosa selección de obras “clásicas” sobre el tema.

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(*) Para los interesados, los acontecimientos del libro podrían enlazarse con los que Jürgen Thorwald narra en su obra “Comenzó en el Vístula y terminó en el Elba”.

(**) En la foto, arriba a la derecha, junto a dignatarios, a la izquierda, el autor del libro. Berlín 1934.